Tienes en tus manos este libro, que quizá estés a punto de abrirlo y leerlo. Pues, presta atención porque hay un tesoro oculto en estas páginas. Darío nos ofrece lo que quizá sea una de sus mayores obras literarias y ha decidido ofrecerla desde donde siempre lo hace, desde la periferia del pensamiento teológico. Esta vez nos hurga la conciencia con el importantísimo tema respecto al papel que las mujeres han jugado y seguirán haciéndolo en la iglesia y fuera de esta. Sus observaciones -por cierto, muy ceñidas al texto bíblico- nos llevan por caminos cargados de emociones y sentimientos profundos. Así ha decidido hacerlo imitando el método que el propio Jesús usó con sus discípulos, es decir, narrando historias que nos conmuevan las entrañas y la conciencia. Respecto a su teología, siempre desde la periferia, desde el llano y carente de presunciones, dice lo siguiente:
A Dios no podemos atarlo a nuestras presuposiciones teológicas, prejuicios sociales y culturales, ni enclaustrarlo en nuestros esquemas misioneros.
Y sin más preludios, te invitamos a que des inicio a este viaje, cuyo destino solo tú lo conoces, pero que sabemos que te llevará a lo más profundo de tu alma, donde podrás encontrarte con el mensaje liberador de Jesús.